arte para la ética

arte para la ética

jueves, 27 de febrero de 2014

¿Cómo vivir sin dinero?

He leído un artículo que habla de algunas personas que han decidido pasar a la acción y vivir, muy a pesar de las dificultades, sin dinero. Sin cuenta corriente, sin ingresos, sin tarjetas de crédito.
Comprendo que es una situación algo extrema, que incluso a veces no se puede llevar a la práctica dentro de nuestro sistema, pero me da alegría que haya gente que lo intente y lo considere como una alternativa hacia un cambio social.
Yo, por mi parte, admiro la decisión y me encantaría poder hacerlo algún día. De momento no tengo el coraje suficiente, pero al compartirlo con vosotr@s, lo hago público y lo recojo como una gran opción. Si estas personas pueden, es una señal de que más gente puede hacerlo. Por si queréis saber más, aquí os dejo el blog creado para estos fines. Si alguien se anima, me encantaría que lo compartiera conmigo. Espero vuestros comentarios, porque se puede generar un debate muy bonito e interesante.

Una vida sin dinero es posible

jueves, 6 de febrero de 2014

Graffiti literal ante la propuesta de ley del aborto en mi país

Sí, puede ser un poco grosero, pero me hizo gracia encontrarme esta pintada en pleno centro de Barcelona, hace unos días y la veo muy coherente como respuesta a las decisiones que están tomando nuestros políticos en cuanto al derecho al aborto en España.
Si la apuesta del estado es que las mujeres tengamos que someternos a una decisión impuesta en cuanto a tener o no un hijo (hito relevante en cualquiera de los dos casos para el cuerpo y la mente femenina), es muy entendible que las personas (y en este caso, mucho más las mujeres), se indignen y quieran hacer reivindicaciones públicas con simples plantillas y sprait en las calles.
El debate está abierto por todo Europa y no sé a quién le han preguntado ellos para tomar esta decisión.


sábado, 23 de noviembre de 2013

El empleo

Hace tiempo que me preocupa la relación entre los humanos y el trabajo. La organización del tiempo en base a unos parámetros económicos y sociales, quedan entredichos en un mundo de consumo exacerbado. Esto se refleja en las personalidades y por ende en las sociedades. Decidir en qué se pasa el tiempo de la vida de cada uno es un reto importante desde mi óptica, para poder avanzar en el cambio de realidad.
El trabajo como el empleo de nuestro tiempo en una actividad remunerada ha de alejarse de convertirnos en cosas, para pasar a convertirnos en dignos y felices con el desarrollo de dicha actividad en dicho tiempo.
El corto que publico a continuación lleva a la reflexión en este aspecto tan importante dentro de nuestras vidas.

"La obsesión por ganarse la vida es la forma más radical de perderla”. Emilio Lledó


lunes, 21 de octubre de 2013

Consumo colaborativo

Aquí se puede leer una interesante entrevista sobre un tema muy actual, al que considero que hay que sacarle el máximo partido. Una vuelta de rosca más hacia el cambio y en este caso ya se ve de una manera muy realista, para nada utópica.

martes, 6 de agosto de 2013

Bases para la economía ecológica

Las reflexiones de los economistas ecológicos son, a día de hoy, puntos importantes para mis propias reflexiones. Personas como Susanne George y Herman Daly alientan últimamente las próximas lecturas de mi verano.

Dentro del artículo La "manía" por el crecimiento de Herman Daly, encuentro párrafos de grandiosa elocuencia, que dan pié a un pragmatismo aplicable, siempre que nuestros gobernantes entendiesen y aceptasen esta economía como la importante a desarrollar en el presente y futuro más inmediato, dadas las necesidades reales de la población y del medio.

Daly, advierte que "el subsistema económico, a medida que crece físicamente, también debe desarrollarse en relación con el ecosistema del cual forma parte. Cuanto más el subsistema se aproxime proporcionalmente al sistema general, mayor debería ser su parecido en cuanto a sus características básicas como la condición finita, el no crecimiento, la delimitación material y la dependencia del flujo solar como su principal fuente de energía." Por tanto, la orientación del progreso económico debería cambiar del crecimiento cuantitativo al cualitativo e iniciar una etapa de desarrollo sostenible, una economía estable o una “condición estacionaria” de la población.

 Además de emprender los esfuerzos técnicos para aumentar la productividad de los recursos, la reducción de la pobreza requeriría también enfrentar las cuestiones morales relativas a la distribución de los ingresos y el control de la población.

A su vez Daly se basa en las reflexiones de Mill, que decía que  “La condición estacionaria del capital y de la población no implica el estado estacionario del mejoramiento humano. Habría tantas oportunidades para todo tipo de mentalidades culturales, para el progreso moral, social, para perfeccionar el arte de vivir si las mentes dejasen de enfrascarse en el arte de medrar”. La humanidad debería olvidar la manía por el crecimiento y comenzar a considerar la visión de Mill como base del desarrollo sostenible. 

Tras un pequeño análisis de este tipo de economía sigo en mi empeño de transmitir al máximo número de personas estas propuestas, pero me doy cuenta de la dificultad de hablar de estos temas con personas que actualmente viven en la pobreza y que ven el modelo económico capitalista como el modelo triunfador, el modelo que hace posible que todos seamos ricos (o aparentemente iguales). Me cuesta hablar de  redistribución desde mi ordenador portátil y veo cada vez más claro la base educacional de dicho esfuerzo de transmisión. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo conseguir que la población repare en estas propuestas llenas de coherencia y abandonen la escucha del placer inmediato?

miércoles, 31 de julio de 2013

Honoré de Balzac, "La piel de zapa"

Voy a revelar a usted, en pocas palabras, un gran misterio de la vida humana. El hombre se consume a causa de dos actos instintivamente realizados, que agotan las fuentes de su existencia. Dos verbos expresan todas las formas que toman estas dos causas de muerte : «Querer y Poder». Entre estos dos términos y la acción humana, existe otra fórmula de la cual se apoderan los sabios y a la qué yo debo la suerte de mi longevidad. «Querer» nos abrasa y «Poder» nos destruye; pero «Saber» constituye a nuestro débil organismo en un perpetuo estado de calma. Así, el deseo, o el querer, ha fenecido en mí, muerto por el pensamiento; el movimiento, o el poder, se ha resuelto por el funcionamiento natural de mis órganos. En dos palabras : he situado mi vida, no en el corazón, que se quebranta, ni en los sentidos, que se embotan, sino en el cerebro, que no sedesgasta y que sobrevive a todo. Ningún exceso ha menoscabado mi alma ni mi cuerpo, y eso que he visto el mundo entero. Mis plantas han hollado las más altas montañas de Asia y América, he aprendido todos los idiomas humanos, he vivido bajo todos los regímenes. He prestado dinero a un chino, aceptando como garantía el cuerpo de su padre; he dormido bajo la tienda de un árabe, fiado en su palabra; he firmado contratos en todas las capitales europeas, he dejado sin temor mi oro en la cabaña del salvaje: lo he conseguido todo, en fin, por haber sabido desdeñarlo todo. Mi única ambición ha consistido en ver. Ver, ¿no es, acaso, saber? Y saber, ¿no es gozar instintivamente? ¿no es descubrir la substancia misma del hecho y
apropiársela esencialmente? ¿Qué queda de una posesión material? Una idea.
juzgue, pues, cuán deliciosa ha de ser la vida del hombre que, pudiendo grabar
todas las realidades en su mente, transporta en su alma las fuentes de la dicha,
extrayendo de ella mil voluptuosidades ideales, exentas de las mancillas terrenas.
La imaginación es la llave de todos los tesoros; procura las satisfacciones del avaro,
sin proporcionar las preocupaciones. Por eso me he cernido sobre el mundo, en el
que todos mis placeres fueron siempre goces intelectuales. Mis excesos se han
condensado en la contemplación de mares, de pueblos, de selvas, de montañas. Lo
he visto todo; pero tranquilamente, sin cansancio. jamás he ambicionado nada,
esperándolo todo. Me he paseado por el Universo, como por el jardín de una
vivienda de mi propiedad. Lo que los demás califican de penas, amores,
ambiciones, reveses, tristezas, se convierte para mí en ideas, que , trueco en
ensueños; en vez de sentirlas, las expreso, las traduzco; en lugar de dejar que
devoren mi vida, las dramatizo, las desarrollo, me distraigo como con novelas que
leyera mediante una visión interior. Como nunca he desgastado mi organismo,
disfruto aún de perfecta salud; y como mi alma conserva todas las energías que no
he disipado, mi cabeza está mucho mejor surtida que mis almacenes. ¡Aquí -
prosiguió, dándose, una palmada en la frente-, aquí está el verdadero capital! Paso
días deliciosos dirigiendo una mirada inteligente al pasado, evoco países enteros,
parajes, vistas del Océano, figuras hermosas de la historia. Tengo un serrallo
imaginario, en el que poseo a todas las mujeres que no he conocido. Con
frecuencia, contemplo vuestras guerras, vuestras revoluciones, y las juzgo. ¡Ah!
¿cómo preferir febriles, fugaces admiraciones por unas carnes más o menos
sonrosadas, más o menos mórbidas? ¿cómo preferir todos los desastres de vuestras
erradas voluntades a la facultad sublime de llamar ante sí al Universo, al placer
inmenso de moverse libremente, sin estar agarrotado por las ligaduras de! tiempo
ni por !as trabas del espacio, al placer de abarcarlo todo, de verlo todinclinarse sobre el borde del mundo para interrogar a las otras esferas, para oír a Dios? Aquí -agregó en voz vibrante, mostrando la piel de zapa-, en este pedazo de
piel, se encuentran reunidos el «poder» y el «querer». En él están resumidas
vuestras ideas sociales, vuestras desmedidas ambiciones, vuestras intemperancias,
vuestras alegrías que matan, vuestros dolores que alargan la vida, porque quizá el
mal no sea más que un violento placer. ¿Quién será capaz de determinar el punto
en que !a voluptuosidad se convierte en mal, y el en que el mal continúa siendo
voluptuosidad? ¿No acarician la vista los más vivos fulgores de! mundo ideal, al
paso que siempre !a hieren las más suaves tinieblas del mundo físico? ¿No se
deriva de saber !a palabra sabiduría? ¿Y en qué consiste la locura, sino en el
exceso de un querer o de un poder?

domingo, 28 de julio de 2013

Karine Giboulo

Hace algunos meses descubrí la obra de esta artista canadiense y me quedé con su página abierta en mi ordenador día tras día con la idea de analizar su contenido.
Hoy, después de ver su obra con detalle, he decidido incluirla en mi blog, dada la relación evidente de sus temas con mis principios "blogueros"

Os recomiendo un recorrido por su página y un análisis de sus miniaturas y sus poéticas.