Las reflexiones de los economistas ecológicos son, a día de hoy, puntos importantes para mis propias reflexiones. Personas como Susanne George y Herman Daly alientan últimamente las próximas lecturas de mi verano.
Dentro del artículo La "manía" por el crecimiento de Herman Daly, encuentro párrafos de grandiosa elocuencia, que dan pié a un pragmatismo aplicable, siempre que nuestros gobernantes entendiesen y aceptasen esta economía como la importante a desarrollar en el presente y futuro más inmediato, dadas las necesidades reales de la población y del medio.
Daly, advierte que "el subsistema
económico, a medida que crece físicamente, también debe desarrollarse
en relación con el ecosistema del cual forma parte. Cuanto más el subsistema
se aproxime proporcionalmente al sistema general, mayor debería ser su
parecido en cuanto a sus características básicas como la condición finita,
el no crecimiento, la delimitación material y la dependencia del flujo
solar como su principal fuente de energía." Por tanto, la orientación del progreso
económico debería cambiar del crecimiento cuantitativo al cualitativo
e iniciar una etapa de desarrollo sostenible, una economía estable o una
“condición estacionaria” de la población.
Además de emprender
los esfuerzos técnicos para aumentar la productividad de los recursos,
la reducción de la pobreza requeriría también enfrentar las cuestiones
morales relativas a la distribución de los ingresos y el control de la
población.
A su vez Daly se basa en las reflexiones de Mill, que decía que “La condición
estacionaria del capital y de la población no implica el estado
estacionario del mejoramiento humano. Habría tantas oportunidades para
todo tipo de mentalidades culturales, para el progreso moral, social,
para perfeccionar el arte de vivir si las mentes dejasen de enfrascarse
en el arte de medrar”. La humanidad debería olvidar la manía por el crecimiento
y comenzar a considerar la visión de Mill como base del desarrollo sostenible.
Tras un pequeño análisis de este tipo de economía sigo en mi empeño de transmitir al máximo número de personas estas propuestas, pero me doy cuenta de la dificultad de hablar de estos temas con personas que actualmente viven en la pobreza y que ven el modelo económico capitalista como el modelo triunfador, el modelo que hace posible que todos seamos ricos (o aparentemente iguales). Me cuesta hablar de redistribución desde mi ordenador portátil y veo cada vez más claro la base educacional de dicho esfuerzo de transmisión. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo conseguir que la población repare en estas propuestas llenas de coherencia y abandonen la escucha del placer inmediato?
Arte para la ética es un blog que surge como herramienta de apoyo a mi tesina, del mismo nombre. En este espacio se recogen,se organizan y se muestran nuevas formas de expresión artística basadas en discursos que fomentan la aplicación real de los Derechos Humanos. Modos de hacer que critican y denuncian las políticas que se alejan del respeto hacia dichos derechos. Arte para la ética es una selección abierta de arte social, con un mensaje fundamentado en la recuperación de la dignidad humana.
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