arte para la ética

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sábado, 23 de noviembre de 2013

El empleo

Hace tiempo que me preocupa la relación entre los humanos y el trabajo. La organización del tiempo en base a unos parámetros económicos y sociales, quedan entredichos en un mundo de consumo exacerbado. Esto se refleja en las personalidades y por ende en las sociedades. Decidir en qué se pasa el tiempo de la vida de cada uno es un reto importante desde mi óptica, para poder avanzar en el cambio de realidad.
El trabajo como el empleo de nuestro tiempo en una actividad remunerada ha de alejarse de convertirnos en cosas, para pasar a convertirnos en dignos y felices con el desarrollo de dicha actividad en dicho tiempo.
El corto que publico a continuación lleva a la reflexión en este aspecto tan importante dentro de nuestras vidas.

"La obsesión por ganarse la vida es la forma más radical de perderla”. Emilio Lledó


lunes, 21 de octubre de 2013

Consumo colaborativo

Aquí se puede leer una interesante entrevista sobre un tema muy actual, al que considero que hay que sacarle el máximo partido. Una vuelta de rosca más hacia el cambio y en este caso ya se ve de una manera muy realista, para nada utópica.

martes, 6 de agosto de 2013

Bases para la economía ecológica

Las reflexiones de los economistas ecológicos son, a día de hoy, puntos importantes para mis propias reflexiones. Personas como Susanne George y Herman Daly alientan últimamente las próximas lecturas de mi verano.

Dentro del artículo La "manía" por el crecimiento de Herman Daly, encuentro párrafos de grandiosa elocuencia, que dan pié a un pragmatismo aplicable, siempre que nuestros gobernantes entendiesen y aceptasen esta economía como la importante a desarrollar en el presente y futuro más inmediato, dadas las necesidades reales de la población y del medio.

Daly, advierte que "el subsistema económico, a medida que crece físicamente, también debe desarrollarse en relación con el ecosistema del cual forma parte. Cuanto más el subsistema se aproxime proporcionalmente al sistema general, mayor debería ser su parecido en cuanto a sus características básicas como la condición finita, el no crecimiento, la delimitación material y la dependencia del flujo solar como su principal fuente de energía." Por tanto, la orientación del progreso económico debería cambiar del crecimiento cuantitativo al cualitativo e iniciar una etapa de desarrollo sostenible, una economía estable o una “condición estacionaria” de la población.

 Además de emprender los esfuerzos técnicos para aumentar la productividad de los recursos, la reducción de la pobreza requeriría también enfrentar las cuestiones morales relativas a la distribución de los ingresos y el control de la población.

A su vez Daly se basa en las reflexiones de Mill, que decía que  “La condición estacionaria del capital y de la población no implica el estado estacionario del mejoramiento humano. Habría tantas oportunidades para todo tipo de mentalidades culturales, para el progreso moral, social, para perfeccionar el arte de vivir si las mentes dejasen de enfrascarse en el arte de medrar”. La humanidad debería olvidar la manía por el crecimiento y comenzar a considerar la visión de Mill como base del desarrollo sostenible. 

Tras un pequeño análisis de este tipo de economía sigo en mi empeño de transmitir al máximo número de personas estas propuestas, pero me doy cuenta de la dificultad de hablar de estos temas con personas que actualmente viven en la pobreza y que ven el modelo económico capitalista como el modelo triunfador, el modelo que hace posible que todos seamos ricos (o aparentemente iguales). Me cuesta hablar de  redistribución desde mi ordenador portátil y veo cada vez más claro la base educacional de dicho esfuerzo de transmisión. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo conseguir que la población repare en estas propuestas llenas de coherencia y abandonen la escucha del placer inmediato?

miércoles, 31 de julio de 2013

Honoré de Balzac, "La piel de zapa"

Voy a revelar a usted, en pocas palabras, un gran misterio de la vida humana. El hombre se consume a causa de dos actos instintivamente realizados, que agotan las fuentes de su existencia. Dos verbos expresan todas las formas que toman estas dos causas de muerte : «Querer y Poder». Entre estos dos términos y la acción humana, existe otra fórmula de la cual se apoderan los sabios y a la qué yo debo la suerte de mi longevidad. «Querer» nos abrasa y «Poder» nos destruye; pero «Saber» constituye a nuestro débil organismo en un perpetuo estado de calma. Así, el deseo, o el querer, ha fenecido en mí, muerto por el pensamiento; el movimiento, o el poder, se ha resuelto por el funcionamiento natural de mis órganos. En dos palabras : he situado mi vida, no en el corazón, que se quebranta, ni en los sentidos, que se embotan, sino en el cerebro, que no sedesgasta y que sobrevive a todo. Ningún exceso ha menoscabado mi alma ni mi cuerpo, y eso que he visto el mundo entero. Mis plantas han hollado las más altas montañas de Asia y América, he aprendido todos los idiomas humanos, he vivido bajo todos los regímenes. He prestado dinero a un chino, aceptando como garantía el cuerpo de su padre; he dormido bajo la tienda de un árabe, fiado en su palabra; he firmado contratos en todas las capitales europeas, he dejado sin temor mi oro en la cabaña del salvaje: lo he conseguido todo, en fin, por haber sabido desdeñarlo todo. Mi única ambición ha consistido en ver. Ver, ¿no es, acaso, saber? Y saber, ¿no es gozar instintivamente? ¿no es descubrir la substancia misma del hecho y
apropiársela esencialmente? ¿Qué queda de una posesión material? Una idea.
juzgue, pues, cuán deliciosa ha de ser la vida del hombre que, pudiendo grabar
todas las realidades en su mente, transporta en su alma las fuentes de la dicha,
extrayendo de ella mil voluptuosidades ideales, exentas de las mancillas terrenas.
La imaginación es la llave de todos los tesoros; procura las satisfacciones del avaro,
sin proporcionar las preocupaciones. Por eso me he cernido sobre el mundo, en el
que todos mis placeres fueron siempre goces intelectuales. Mis excesos se han
condensado en la contemplación de mares, de pueblos, de selvas, de montañas. Lo
he visto todo; pero tranquilamente, sin cansancio. jamás he ambicionado nada,
esperándolo todo. Me he paseado por el Universo, como por el jardín de una
vivienda de mi propiedad. Lo que los demás califican de penas, amores,
ambiciones, reveses, tristezas, se convierte para mí en ideas, que , trueco en
ensueños; en vez de sentirlas, las expreso, las traduzco; en lugar de dejar que
devoren mi vida, las dramatizo, las desarrollo, me distraigo como con novelas que
leyera mediante una visión interior. Como nunca he desgastado mi organismo,
disfruto aún de perfecta salud; y como mi alma conserva todas las energías que no
he disipado, mi cabeza está mucho mejor surtida que mis almacenes. ¡Aquí -
prosiguió, dándose, una palmada en la frente-, aquí está el verdadero capital! Paso
días deliciosos dirigiendo una mirada inteligente al pasado, evoco países enteros,
parajes, vistas del Océano, figuras hermosas de la historia. Tengo un serrallo
imaginario, en el que poseo a todas las mujeres que no he conocido. Con
frecuencia, contemplo vuestras guerras, vuestras revoluciones, y las juzgo. ¡Ah!
¿cómo preferir febriles, fugaces admiraciones por unas carnes más o menos
sonrosadas, más o menos mórbidas? ¿cómo preferir todos los desastres de vuestras
erradas voluntades a la facultad sublime de llamar ante sí al Universo, al placer
inmenso de moverse libremente, sin estar agarrotado por las ligaduras de! tiempo
ni por !as trabas del espacio, al placer de abarcarlo todo, de verlo todinclinarse sobre el borde del mundo para interrogar a las otras esferas, para oír a Dios? Aquí -agregó en voz vibrante, mostrando la piel de zapa-, en este pedazo de
piel, se encuentran reunidos el «poder» y el «querer». En él están resumidas
vuestras ideas sociales, vuestras desmedidas ambiciones, vuestras intemperancias,
vuestras alegrías que matan, vuestros dolores que alargan la vida, porque quizá el
mal no sea más que un violento placer. ¿Quién será capaz de determinar el punto
en que !a voluptuosidad se convierte en mal, y el en que el mal continúa siendo
voluptuosidad? ¿No acarician la vista los más vivos fulgores de! mundo ideal, al
paso que siempre !a hieren las más suaves tinieblas del mundo físico? ¿No se
deriva de saber !a palabra sabiduría? ¿Y en qué consiste la locura, sino en el
exceso de un querer o de un poder?

domingo, 28 de julio de 2013

Karine Giboulo

Hace algunos meses descubrí la obra de esta artista canadiense y me quedé con su página abierta en mi ordenador día tras día con la idea de analizar su contenido.
Hoy, después de ver su obra con detalle, he decidido incluirla en mi blog, dada la relación evidente de sus temas con mis principios "blogueros"

Os recomiendo un recorrido por su página y un análisis de sus miniaturas y sus poéticas.


miércoles, 13 de marzo de 2013

Hace tiempo que no escribo en el blog, no sé si porque he perdido el entusiasmo por escribir, porque no me quedan ganas de investigar, porque no descubro nada nuevo o porque simplemente no tengo tiempo de reflexionar acerca de la ética y los artistas.
Cualquiera de las acepciones pueden ser correctas, pero también se puede determinar cierta falta de constancia que me caracteriza (así me eximo de la excusa)
Pero aunque no haya nuevas entradas la vida sigue y yo sigo activa, despierta, atenta a las situaciones y con la voluntad de cambio que me acompaña desde que comencé con la difícil tarea de la "escucha interna".
Hoy por un lado quiero dejar constancia de una nueva pintada encontrada por la ciudad de Barcelona, que hace referencia a la situación en la que sobrevivimos cada día en nuestro país: TIMOCRACIA, sin más, como una marca" típical spanish". Reflexionemos al respecto y a ver qué se nos ocurre.
Por otro lado, me sabe muy mal no haberme enterado de que estaba aquí Richard Sennett, que probablemente es uno de los hombres que más me han influenciado en los últimos años, en cuanto a mis reflexiones. No obstante, la noticia de su llegada la he encontrado por medio de un diario.
Quería compartir las palabras y conceptos que me han llamado la atención del artículo:
“trabajadores volátiles”, "sálvese quien pueda", "relaciones sociales superficiales","contradicción capitalismo/cooperación", "implicación"

La sentencia de Sennet es muy clara: “El sistema es insostenible, especialmente en Europa: hay demasiado trabajador para tan poca capacidad de generar trabajo; los responsables económicos y políticos deberían saber que ahora no estamos gestionando una crisis de paro; la crisis es estructural, del sistema, es una ruptura permanente y sin arreglo posible; es como una esponja que de tan estrujada no da más; ya no tenemos esponja, luego no tenemos estructura y hay que crear una de nueva”.

Y para además propone ejemplos de actividades laborales como alternativas: "pequeños proyectos cooperativos".

Pero lo que verdaderamente me interesa y creo que son conceptos claves, son los que se supone que defiende su nuevo libro Juntos, que no son otros que, ritualplacer y  política de cooperación. Palabras intrépidas que pueden aplicarse a una filosofía de vida que hemos perdido. El rito, no como religión, sino como costumbre que beneficia al cuerpo y a la mente, el placer de disfrutar del  tiempo que te brinda tu vida y la cooperación con los demás como un aliciente de comunidad que ha de estar velando por una dignidad real, que nos enriquezca el espíritu y no sólo el bolsillo. La nueva esponja de la que habla este autor, pienso que ha de estar bien impregnada de estos tres conceptos.

>Si os apetece leer el artículo entero podéis verlo aquí
 

sábado, 2 de junio de 2012

Coger la sartén por el mango

Después de un mayo de pésimas noticias, de acciones gubernamentales inexplicables para los ciudadanos, me agrada compartir con vosotr@s esta imagen del gran Eneko, que deja bastante claro lo que la ciudadanía debreía hacer con estos gobernantes mafiosos que nos tienen cojidos por el mango. Empezando por la vida de cada cual y uniendo las fuerzas, para conseguir el cambio de conciencia que se necesita, para mejorar la vida en general de una población, a la que le van quedando pocos agujeros en el cinturón para apretar. Una vez más humor gráfico del que hace pensar.